EDITORIAL

La internacionalización se ha convertido en una parte crucial de las agendas de las uni­versidades. La movilidad de estudiantes y profesores, la cooperación en docencia, la in­vestigación y diversos tipos de servicios, hoy están ligadas a las estrategias de visibilidad institucional (profesores y grupos de investigación) la cual pasa por ganar reconocimiento por parte de las comunidades de un capital intelectual que permita transferencia de co­nocimientos y prácticas, además de, obviamente, matrículas y recursos derivados de estas relaciones. En este contexto, el papel que juegan las revistas científicas, cobra un papel crucial, especialmente en el ámbito latinoamericano e incluso iberoamericano, ya que por medio de ellas los investigadores, docentes y estudiantes se conocen y reconocen, se encuentran y desencuentran.

Es claro que la visibilidad y la accesibilidad que posibilita la red y el acceso abierto, están jugando un papel determinante en estas nuevas dinámicas de visibilización institucional y las revistas son una parte central en ellas. En los últimos años, las publicaciones cientí­ficas también se han transformado, de revistas endogámicas centradas en la producción institucional y local, a revistas nacionales e internacionales que visibilizan investigación de carácter más regional y global. Esto ha implicado el aprendizaje de prácticas de co­municación científica más internacionales, por parte de nuestros académicos y directivos que hoy entienden el valor de la visibilidad internacional del conocimiento científico, de las redes y de la consecuente producción en colaboración.

En este sentido, las revistas permiten evidenciar, además, las características de produc­ción académica, los procesos de gestión y transferencia de conocimiento y de construc­ción de capital relacional e intelectual de las instituciones. En esta dirección, Diversitas ha tenido un crecimiento importante, cumpliendo con los múltiples roles de estos pro­cesos de aprendizaje al visibilizar una parte de la producción académica de los grupos de investigación y, al mismo tiempo, está transitando la producción nacional, regional e internacional.

Los retos a los que nos enfrentamos están asociados con la búsqueda de nuevos espacios de comunicación, como otras revistas, para los productos de nuestros investigadores y con la necesidad de impulsar el uso del conocimiento que la revista publica por parte de estudiantes, docentes e investigadores y que estos usos se hagan visibles a partir de las citas que se hacen de nuestra publicación.

Nuevos logros, nuevos retos, nuevas responsabilidades para nuestra publicación y nuestra comunidad de docentes e investigadores.

 

Ma. Constanza Aguilar Bustamante
Coordinadora Editorial